Cómo entrar en la escena musical mexicana como músico de sesión

Jose Luis Santander, un destacado guitarrista chileno, lleva más de 10 años viviendo en México, tuve la suerte de conocerlo en nuestros años de estudios y puedo decir que en el medio local chileno estaba proyectándose de una manera muy considerable con su proyecto personal Leprechaun, un grupo progresivo instrumental donde el foco estaba puesto en la guitarra eléctrica.

Debido a su carrera como guitarrista se le presentó la oportunidad de establecerse en México y así lo hizo, aprovechó una oportunidad y la tomó, 10 años después nos cuenta cómo ha sido toda esta aventura donde ha tenido la fortuna de participar de proyectos de gran envergadura a nivel musical, ha girado por Latinoamérica y se ha codeado de famosos músicos de renombre internacional.

Músico en México

Músico en México

 

 

  • Nicolás Avilés: ¿Cuándo te fuiste a México?, ¿fue inmediatamente de forma definitiva?

Jose Luis Santander: No, en un comienzo lo tomé como una alternativa que podía o no concretarse, dependiendo principalmente de las oportunidades que se me presentaran, y de cómo me acostumbrara a esta nueva cultura. El aspecto profesional no lo es todo y hay que dejar muchas cosas atrás para empezar de nuevo; te enfrentas a otras costumbres que en un comienzo son pintorescas, pero al cabo de un tiempo hay que empezar a mimetizarse y acostumbrarse al tráfico, al gigantesco tamaño de la ciudad, la comida en las calles, la informalidad, etc. y cosas tan simples como que cuando estornudas en el metro el desconocido de al lado te dice salud.

  • NA: ¿En el momento que decidiste quedarte, tenías algún tipo de contacto en la escena musical?

JLS: Si, tuve la fortuna de llegar con el grupo Kudai, en su mejor etapa, eran muy famosos acá y en Latinoamérica. Después de un año de girar quedé bien conectado, no tanto con otros músicos, sino que con gente ligada a los conciertos como los roadies, ingenieros de audio y road managers, curiosamente quienes más me conectaron fueron los roadies, quienes siguen siendo de las personas más cercanas hasta el día de hoy.

  • NA: Antes de ir a los detalles, cuéntanos qué haces hoy para vivir de la música en México

JLS: Actualmente soy director musical de un artista muy reconocido acá, se llama Yahir y su estilo es Pop/Rock/Balada, ha trabajado con productores y músicos de primer nivel, como Ludovico Vagnone (Guitarrista de Alejandro Sanz) y Ettore Grenci (Productor de Laura Pausini), tocamos unos 20 conciertos el año pasado. En Ferias de los Pueblos, Palenques*, en eventos privados, en TV, etc.

Una vez a la semana estoy en una obra de Teatro Musical, de Broadway montada en México que se llama “The Last Five Years” de Jason Brown. Es un ensamble de Piano, Bajo, Cello, Violin y Guitarra Acústica. En un principio por 6 meses con posibilidad de extenderse. Una de las experiencias más enriquecedoras a mi parecer ha sido incursionar en el teatro musical.

También una vez a la semana, por un par de meses, estaré con Opera Prima Rock Tributo a Queen, un proyecto en el cual llevo 7 años y que es una producción muy exitosa (7 cantantes y 4 músicos), con presentaciones en temporada y en eventos privados y públicos en todo México repartidos en cada año.

Y se viene una temporada de un musical llamado “Finísimas Personas”, dos veces por semana por unos de meses. Una comedia sarcástica acerca del pueblo actual mexicano.

Soy profesor particular, y tengo 12 alumnos que estoy formando a nivel profesional. He dado muchas clases a todo tipo de personas y estoy en un momento de realización ya que me han buscado ellos para guiarlos en el camino de la música. En las clases les comparto lo aprendido y experimentado, sobre todo las enseñanzas de mis maestros Vladimir Groppas y Edison Belmar.

Trabajo también en mi proyecto instrumental Leprechaun con talento mexicano y chileno; y con la Cantautora Chilena Jeannette Pualuan para su nuevo material original.

Esos son los proyectos estables, pero también soy guitarrista acompañante de SAMO (Ex Camila), quien no tiene un guitarrista estable y a veces voy y con el cual me ha tocado ir a Argentina, Ecuador y Chile; suplencias con Carlos Rivera, Leonel García (Sin Bandera), Ana Victoria (hija de Amanda Miguel) y otros que no son conocidos en Chile.

*Los Palenques son como pequeños estadios donde se realizan las peleas de gallos, es muy loco, acá son muy comunes y se genera un gran movimiento musical a partir de ellos, es parte normal de la actividad de cualquier artista en México. Antes de tocar se llevan a cabo las peleas, las que son muy sangrientas, se hacen apuestas fuertes y, a diferencia de Chile, en los eventos musicales y deportivos siempre puedes comprar alcohol, por lo cual se pone bastante intenso. El ring es redondo, ahí donde pelean los gallos es donde se toca, a veces incluso con algo de sangre en el piso (generalmente no sucede… pero me ha pasado). Lo más interesante es que pruebas sonido antes de las peleas, y para que éstas se realicen hay que desconectar todo y volver a conectar muy rápido para que la gente no se baje de la fiesta, por lo que habitualmente hay mucha incertidumbre técnica, ya sabes… tu mezcla cambia totalmente, no escuchas el click y ese tipo de cosas… es una experiencia muy rara y divertida.

 

Músico en México

 

  • NA: ¿Cuándo finalmente decidiste quedarte en México, cómo empezaste a buscar trabajo?

JLS: Cuando acabó Kudai – que era algo que sospechábamos – ya había empezado a buscar algunos alumnos, en ese entonces vivía en Texcoco, algo así como Buín, fue una buena época, vivíamos todos los músicos de Kudai en una casa cómoda pero lejos, y nos pasaban a buscar para los conciertos, fue divertido. A finales del 2010 se terminó la banda y yo fui a Chile un par de meses, y regresé a México ya en un plan independiente e incierto, aunque seguí trabajando con el manager de Kudai con Christian Chavez, de Rebelde, en la dirección musical. Finalmente, no pasó mucho, pero fue bueno pensar que estaba haciendo algo provechoso, la verdad uno aprende a no hacerse muchas expectativas, íbamos ir a Colombia con él y nos cancelaron un par de días antes, situación que se ha repetido algunas veces en mi carrera. Seguía lejos pero ya no me iban a buscar a la casa, así que tuve que empezar a moverme al DF, hoy Ciudad de México, en busca de alumnos para poder solventar mis gastos básicos, en un comienzo viajaba a la CDMX a dar sólo una clase, y me volvía con 100 pesos mexicanos, en ese entonces una 4 “lucas” chilenas…  no vivía sólo de eso porque si ahorré algo de la época buena, era una aventura que disfruté bastante. Al principio era una sola clase y a los pocos meses 2, 3, 4…. en ese entonces ya andaba buscando oportunidades para tocar, y ahí fue que me ayudaron mis amigos roadies a contactarme y recomendarme, y llegué al Tributo a Queen que se presentaba todos los sábados en un buen lugar y necesitaban suplente para dentro de 10 días, en ese entonces traían a un guitarrista argentino desde Canadá, quién sabía el show, cuando el titular (Guitarrista de Emanuel) no podía. Después de varios intentos de presentarme, tuve que aparecerme no más y decirles que yo lo hacía sin problema, me miraron con cara dudosa y me pidieron que fuera en una semana a mostrar avances… y así fue como entré ahí, de suplente, luego de la maratón de Brian May de memoria en 10 días; un par de años más tarde el guitarrista ya no pudo ir y quedé yo de titular.

Más o menos en el mismo tiempo recibí una llamada de un chileno, Gige Vidal, quien hizo prácticamente toda la música de “Rojo” en Chile y había venido a probar suerte en México y ya andaba de director de un famoso artista, Victor García, un mexicano nato que canta pop pero también mucha ranchera y banda (un género muy mexicano), algo así como un Alejandro Fernandez … muy popular por estos lados, y resulta que un amigo (roadie en Kudai) andaba ahí y me recomendó…el guitarrista, el mismísimo Juan Nuñez (Douglas, Américo, Lucho Jara, Viña…etc etc etc) que también andaba probando suerte por acá, decidió volver a Chile por un tiempo, y necesitaban suplente, eso sí, para mañana, un show de 20 canciones, sin papeles, tuve unas 15 horas para estudiar y priorizar para sacar el show adelante y así fue, resolví bien dentro de las posibilidades. Juan se quedó en Chile y quedé de titular.

Esas dos oportunidades que tuve las tomé y esas fueron las ramas que me condujeron a todo lo que vino después. En el tributo a Queen todos estaban relacionados al teatro musical, y me empezaron a llamar para otras cosas, y de ahí los 8 musicales en que participado. Y con Victor García estaban unos musicazos, quienes tocaban o habían tocado con artistas como Juan Gabriel, Reik, Thalia, Ricky Martin, Sin Bandera, Emanuel, entre otros), ahí si vi el nivel, los vi leer a primera vista cosas muy difíciles y me dije…. ups, si nos hace falta un poco de humildad a los chilenos, a quienes algunos amigos mexicanos catalogan como los “nuevos argentinos”. Y bueno… ahí se abrió otra puerta, cuando me vieron que era aperrado y tenía los conocimientos me empezaron a invitar a suplir con otros artistas, y eventualmente te quedas por una u otra razón, o…. no te quedas, pero cada vez que vas a tocar es una potencial oportunidad que puede conducirte a lugares que no imaginas.

Estas dos vertientes abrieron la posibilidad de tocar, en 8 años, en más de 70 proyectos distintos. Lo más importante es dejar todo en la cancha, si lo haces bien, eres profesional y empático no buscas, te llaman.

  • NA: ¿Dónde vivías?

JLS: Desde que llegué he vivido en 4 lugares distintos, primero en zona central en CDMX, y después se nos dio la oportunidad de vivir en Texcoco, a una hora del DF, y ya cuando empecé de manera independiente me moví de vuelta a CDMX (DF) hace unos 7 años atrás.

  • NA: ¿Nos puedes dar algún contexto cultural de México que nos ayude a entender la idiosincrasia en cuanto a la labor del músico, el sindicato, la forma en que la gente consume música, el trato de los locales, la cantidad de gente que va a ver música, cuántos locales conoces, etc?

JLS: Para empezar, el mexicano es una persona alegre, que disfruta del espectáculo e invierte en el entretenimiento.

Yo siento que la gente normal respeta al músico más que en Chile, se valora la profesión y el arte en general, aunque también he escuchado a algunos quejarse, pero a mí no me ha tocado vivir ningún tipo de discriminación por lo que hago. La música en vivo es parte de la cultura de este país, por lo que un músico cumple una función tan valiosa como la de otro profesional.

En cuanto al sindicato, éste tiene peso en asuntos relacionados a la TV y a hoteles, en donde te exigen estar sindicalizados para poder cobrar, yo no he tenido relación con el sindicato salvo en actividades en TV.

La gente consume la música en vivo principalmente en conciertos, ferias de los pueblos, bares y teatro musical. Del trato de los locales pequeños, he escuchado que suceden cosas similares que allá respecto al valor que le dan a tu trabajo. Probablemente sucede en todos lados y es como una “etapa” que uno vive en algún momento de su carrera.

En cuanto al Jazz, Progre, Metal y otros estilos más particulares creo que hay más oportunidades que en Chile, pero no vas a vivir de eso no más. Hay que buscarle y sacrificarse más si quieres un proyecto original. Por eso si tocas esos estilos probablemente USA o Europa sean opciones más atractivas, acá es el Pop.

  • NA: ¿Cuánto pagan normalmente en esos trabajos? ¿y cómo se compara con el costo de vivir allá?

JLS: Se puede vivir de la música en México y en cualquier lugar, creo que hay que tener las cosas claras, si quieres tener una mansión en la ciudad y otra en la playa, hay caminos más fáciles que la música para lograrlo, aunque hay quienes logran eso con la música también. Acá todos hacen de todo en la música, a veces te toca ir a suplir a un bar y están el bajista de Alejandra Guzman y el pianista de Sin Bandera, vas al teatro y está la mitad de la banda de Pandora, y así.

Los sueldos van desde 50 dólares por tocar en un bar con buen nivel musical o en una función de una obra de teatro musical, hasta sobre 500 dólares si tocas con alguno de los artistas más famosos. Un sueldo con un artista bien conocido es de al menos 250 dólares por concierto.

En cuanto al costo de las cosas, es más barato que en Chile, alrededor de 30% más barato. Salvo pequeñas excepciones como la cerveza :(.

Lo que sí, nadie vive de un solo artista, todos tenemos que estar en todo para poder vivir más tranquilos en el aspecto económico: Bares, clases, teatro musical, conciertos, promociones, grabaciones, etc.

 

  • NA: ¿Para obtener el permiso o visa de trabajo tuviste que hacer algo especial?

JLS: Ese es un tema que está complicado hoy en día, con Trump en USA están deportando a muchos mexicanos y por eso acá están muy atentos a quién entra a México y a qué. Es difícil conseguir esos papeles en la música, de hecho, hay que gestionar eso desde afuera y necesitas un contrato. En mi caso pude entrar al sistema cuando llegué con Kudai, y hacerme independiente no fue nada fácil. Hay muchos extranjeros sin sus papeles y existen triquiñuelas, pero nada que presente cero riesgos.

  • NA: ¿Cómo compararías el medio laboral musical chileno con el mexicano?

JLS: No trabajé mucho de músico en Chile, y Kudai fue un lugar de trabajo bastante cómodo por lo cual no estoy realmente enterado de las oportunidades allá. Lo que sí intuyo es que la actividad musical debe ser un 5% de lo que se vive acá. La actividad de entretenimiento acá es muy basta, y la gente si gasta en eso. Existen un sin número de espectáculos. Un ejemplo muy claro es el teatro musical, en donde las producciones de Broadway se hacen con supervisión gringa, la última, el Rey León tuvo 750.000 espectadores en dos años. He estado en obras que dan 7 funciones por semana, en teatros de 700 personas, y la entrada más barata vale $20.000 pesos chilenos. Incluso que funcionan paralelas, como “Hoy No Me Puedo Levantar” (Musical Español de Mecano) y “Wicked” (precuela de “El Mago de OZ”, Broadway).  Hace un par de años audicioné para “Mary Poppins”, toqué en “Spring Awakening”, “José el Soñador”, “Caleidoscopio en Tango” (cuarteto tanguero) y en varias más. Ahora están montando “Los Miserables” una vez más.

Los artistas tienen muchos escenarios posibles, cada pueblo hace su feria o fiesta y dura al menos una semana, y todos los días hay un artista reconocido, o dos porque estas fiestas cuentan generalmente con dos escenarios importantes: el Teatro del Pueblo y el Palenque. Y además se hacen muchos eventos privados, ya sea de alguna organización, institución o de personas adineradas.

Si quieres tocar en bares, estos funcionan prácticamente diario, y generalmente con música en vivo. Existen antros de los cuáles algunos músicos pueden vivir. Y como hay mucho espectáculo hay mucha necesidad de intérpretes, compositores, productores, arregladores, etc.  Además, es un centro de operaciones del pop latinoamericano, si te insertas bien puedes trabajar en producciones, grabando, produciendo, componiendo, etc.

Hay mucha competencia y hay puestos a los cuáles es muy difícil acceder, pero lo bueno es que el abanico es muy grande y en todos los niveles, obviamente mientras más preparado estás, a mejores puestos puedes optar. Lo que hay que tener claro es que dado el tamaño de la industria hay muchos músicos profesionales de alta calidad.

  • NA: ¿Cuánto tiempo te tomó insertarte como músico de sesión?

JLS: Llevo casi 10 años acá y la respuesta a eso serían al menos 6 años para llegar a meterte en el medio, y 10 para estar más tranquilo y ya ser considerado uno más. Esto funciona por contactos, y la velocidad de propagación es la de las relaciones entre las personas; las cuáles no dependen exclusivamente de uno. Es un camino lento, se necesita mucha paciencia, esfuerzo. La base es hacerlo bien.

  • NA: ¿Has tenido trabajo en instituciones educacionales? ¿cómo ha sido la experiencia?

JLS: Sí, me ha tocado ir a una escuela que se llama Rec, que es la que hoy tiene el convenio con Berklee, es una escuela de producción más que de instrumentistas, por eso no es tan gratificante como sería formar guitarristas profesionales. Una buena escuela de intérpretes es necesaria acá, las que existen no gozan de mucho respeto en el ámbito de la música popular. Los mejores músicos que conozco salieron de una escuela que se llama la Superior de Jazz y es dependiente del conservatorio nacional. Es difícil entrar, como al conservatorio, y es que la educación acá si puede ser gratuita, entonces entran los más capaces y son pocos cupos.

Músico en México

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  • NA: ¿Si tuvieras que darle un consejo a un joven músico que piensa en ir a probar suerte a México, cuáles serían los tres más fundamentales que debe saber?

JLS:

  1. Llegar lo más estudiado posible, es indudable que las puertas se expanden exponencialmente mientras más sabes.
  2. Paciencia, Perseverancia. Hay que estar dispuesto a hacer sacrificios y disfrutar cada etapa, hay muchos músicos calificados y contactados ya insertos en el medio, por lo que la competencia es fuerte.
  3. A nadie le cae bien un sabelotodo, menos cuando no lo es. El mexicano es poco tolerante a los aires de grandeza.
  • NA: ¿Qué esperas que suceda en tu carrera en el largo plazo? ¿a donde estás apuntando de aquí a 10 años?

JLS: Es difícil planear la vida cuando varias veces te ha llevado a lugares impensados e increíbles. Por esa razón intento disfrutar al máximo lo que vivo, y procuro mantenerme activo en los distintos ámbitos de la música como interpretar, componer, enseñar, grabar, estudiar… y así tener varias áreas de posible desarrollo futuro. Por lo pronto quiero seguir tocando en vivo en muchos escenarios y lugares; y darle un poco de más importancia a mis proyectos personales, seguir equipándome y así tener más y mejores medios técnicos para poder responder a los requerimientos de la industria, como producir, grabar y enseñar a distancia.

 

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Pueden visitar la página web de Jose Luis Santander y conocer sus proyectos en:

www.joseluissantander.cl

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