Con la promulgación de la ley del 20% de música nacional en las radios de Chile se ha levantado la discusión en muchos ámbitos de lo que esto significa en el corto y el largo plazo. Dentro de toda esta discusión no he visto a nadie tratando de organizar de alguna manera los conceptos que se ven involucrados por lo que al detenerme a pensar que más puedo escribir que no se haya escrito he llegado al titulo de este Post.
Trataré de definir cuál es el negocio de las radios, porque las bandas no deberían de preocuparse por sonar en ellas y por que los sellos sí deberían preocuparse.
Para comenzar les contaré la historia de la radio como medio de comunicación masiva. Como algunos sabrán el “Broadcasting”, o radiodifusión, comienza como un avance tecnológico para la primera guerra mundial (1914-1918), luego esta tecnología es adquirida por una compañía norteamericana (RCA) hacia la década del `20s. La pregunta es, ahora que existe la tecnología, que hacemos con esto?, por que claro, existe la compañía dueña de la radiodifusión pero no existe el aparato que reciba señal, por lo que en los primeros años se tuvo que sortear la adquisición del publico general por un aparato que reciba esta señal. La segunda etapa también tubo una dificultad, existe la tecnología, la gente tiene el aparato receptor, pero ¿Qué cosa van a escuchar?. Aunque no lo crean la música no era una prioridad para las radios ni para los sellos (sí, para la década del 20 ya existen sellos discográficos). Por lo que las primeras transmisiones fueron de discursos politicos, así como algunos bloques con pequeñas noticias.
En esa epoca los sellos tuvieron la misma problemática que a principios de este siglo, “¿porque vamos a darle permiso a las radios para que pongan la música que nosotros grabamos, empaquetamos, distribuimos y vendemos? si la gente puede escuchar gratis nuestra música no comprarán nuestros discos”, esto no suena tan raro dado que es el mismo fenómeno se repitió con el streaming. (coincidencia?). Por lo que las radios se vieron obligadas a buscar una alternativa, esta fue transmitir los shows en vivo de los “Ball room” que se hacían una vez a la semana (ni pensar de crear programación para transmitir todos los días)
Bueno, para acercarnos al punto, fue George Washington Hill quién fuera presidente de la American Tobbaco Company, quien ideara lo que hasta el día de hoy conocemos como radio. Él observo que la gente tenia predilecciones con canciones por lo que se le ocurrió hacer lo siguiente: crear un ranking de las canciones favoritas, ponerlas al aire por las radios, pero entremedio de esas canciones promocionar sus cigarrillos*…. Les suena familiar?
¿Qué quiero decir con esto?, básicamente las radios tienen un modelo de negocio que se basa en congregar gente en torno a su frecuencia. O sea, transmito cierto tipo (estilo) de música que le gusta a la gente, que va a depender de cada radio, y es por ese tipo de música que la gente se quedará en la estación para que yo pueda vender aquellos segundos donde la gente se quedará obligatoriamente escuchando la radio para esperar la siguiente canción. El problema al que se ven enfrentados con la ley del 20% es que para que la gente no cambie de estación tienen que “trabajar” buscando y curatoriando música nacional, que a estas alturas del siglo XXI no es tan difícil de conseguir ya que los sellos y bandas tienen manera de distribuir la música de manera más económica (y estoy segurísimo que hay muchas más bandas de las que se imaginan) y al mismo tiempo tienen que asegurar cierto nivel de calidad técnica de los audios que van a transmitir por sus señales (este tema da para otro post) para que el público no deje de escuchar la estación.
La mayor problematica ocurre cuando cruzamos este modelo de negocio con los resultados de las encuestas culturales como la del INE o la del CNCA, donde afirman que la mayoría de la gente en Chile sigue “descubriendo” música a través de las radios…. se ve la dificultad?, por un lado la gente sigue creyendo que descubre música, pero las radios no pueden jugársela a poner artistas desconocidos porque se les desarma el modelo de negocio…
Esto nos lleva a otro punto por explorar, hasta que punto las radios “deben” introducir nuevo contenido a las audiencias?, es su labor mostrar y educar sobre las nuevas escenas, en este caso musicales?, o si su modelo de negocio es simplemente retención de audiencias, ¿que los obliga a poner nuevos y más interesantes artistas?, el medio de comunicación masiva le debe a la audiencia una búsqueda de lo “nuevo”? de lo que ellos no conocen? de lo que su audiencia no puede descubrir por sus propios medios? o por ser un medio privado ellos están autorizados a hacer lo que estimen conveniente?… pero si no introducen nada nuevo y dejan las parrillas programáticas rotando con viejos artistas va a llegar un punto en que esas generaciones (viejas audiencias) no van a seguir escuchando la radio y por no arriesgar y levantar nuevos exponentes se van a quedar sin publico. La respuesta parece evidente a la luz de un pequeño análisis del largo plazo del modelo de negocio de las radios, pero puede que estén tan preocupadas por el corto plazo que no ven el espiral de malas decisiones. Espero que no se den cuenta muy tarde del problema que esto puede causar, tanto para sus negocios, como para la escena nacional, sus artistas y finalmente la cultura en general que no tendrá generación de recambio debido…
*Tschmuck, Peter, (2012), Creativity and Innovation in the Music Industry, Berlin, Springer.

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