El  20% de música en las radios es ciertamente el tema de la cantidad de música nacional en nuestras radios ha sido foco de discusión desde hace más de 10 años; aún recuerdo cuando el grupo Sinergia, luego de terminar su show en el Festival de Viña del Mar, alza la proclama de “queremos 30% de música chilena en nuestras radios”. Desde ese entonces, no se ha podido mantener como pie firme ese porcentaje -que fue el número inicial en el cual empezó la discusión-, llegando hoy en día, a sólo el 20%.

Muchos países del mundo, y sobre todo países desarrollados, tienen como política interna de apoyar a la cultura en todo ámbito; en el caso de la música, y según el “Estudio Comparado De Leyes de Fomento de Música” generado por el Consejo Nacional de Cultura el año 2012, los siguientes países tienen cuotas máximas de música nacional en sus propias radios: Canadá, España y Francia con 50%, Australia, con un 25%, y Argentina con 30%, dejando en claro también, cuotas mínimas, para que las radios se hagan cargo del tema cultural propio que les compete como medios de comunicación.

Este tema tiene muchas aristas, cada una de ellas con implicancias muy profundas que aún no vemos y que claramente el poder político aún no toma acción sobre ellas. Abordando directamente el tema de la música nacional, podemos empezar el análisis descartando la afirmación “porque es Chileno es bueno” o el falso nacionalismo al que se quiere reducir la discusión por parte de los grandes medios (en un punto más adelante analizaremos el tema de ARCHI).

En profundidad, el estudio del impacto del 20% (el cual me parece poco) que queremos que exista en los medios radiales, está intrínsecamente anclado a un tema económico. Me explayo en los siguientes puntos:

1.- Al existir la obligatoriedad del 20%, nos daremos cuenta que faltarán bandas que puedan cubrir esta cantidad de música, lo que obligará a que haya un boom de bandas nuevas para cubrir este espacio.

2.- Muchos de los artistas que actualmente existen, no tienen el acceso a grabar de manera tan profesional como lo encontramos en discos internacionales. Ya que en la radio deben tener un nivel técnico de grabación de excelencia, -debido a que están peleando “codo a codo” con Beyoncé o Lady Gaga-,  nos obliga a generar empleo en el área de grabación, con mejores estudios, mejores equipos y mejores sonidistas.

3.- El clásico modelo de negocio de los sellos, que hasta el día de hoy funciona, es “canción que suene en la radio, es disco vendido”. Si incrementamos la producción nacional, los sellos independientes podrán mejorar sus ventas y, de esta manera, ellos podrán mejorar la producción y distribución, generando un círculo virtuoso.

4.- Simultáneamente, al existir mayor exposición de bandas nacionales en las radios, les dará mayor empuje para tocar en vivo, lo que significa que más bandas podrán hacer shows y para eso necesitamos más y mejores escenarios, iluminación, amplificación, sonidistas y roadies, profesionalizando y dando más empleos en esta industria.

5.- Los estudios de consumo de música siguen dándole a la radio la importancia del descubrimiento de nueva música, lo que significa que si no hay nuevos artistas, la gente sigue obligada a escuchar lo mismo de siempre. Es cosa de prender la radio y darse cuenta que la mayoría de éstas usa un catálogo que tiene más de 25 años de existencia, radios que sólo ponen música de los 80`s y otras, que sólo ponen “Números 1”; es decir, repiten las “sandías caladas” desde hace más de 30 años, dando cero oportunidad para nuevos artistas nacionales, y cero oportunidad al oyente de realmente descubrir un nuevo artista.

6.- Uno de los puntos más importantes tiene que ver con la cantidad de dinero que recauda la SCD; cuando la cantidad música extranjera es superior, la mayoría de los ingresos generados por Derechos de Autor y recolectados por esta Sociedad se va hacia esos países, lo cual significa, que el dinero nacional va a caer a bolsillos internacionales como los de Estados Unidos e Inglaterra, entre otros. Lo único que lograría subir la cuota de música nacional, es que más de estos recursos dieran a parar a bolsillos nacionales, lo cual significaría, más dinero para pagar impuestos al estado y la reutilización de estos ingresos para seguir haciendo más y mejor contenido musical.

7.- Algo más lejano, pero no por eso menos importante, es que la producción de contenido de calidad y de crecimiento de bandas y artistas nacionales está directamente relacionado a la imagen país, así como también el incremento en las arcas fiscales. Generar el circulo virtuoso de Radio-Bandas-Público, hará que más bandas adquieran importancia en el circuito, potenciando las tocatas fuera de Chile y su difusión en las radios extranjeras, significando mayores ingresos para Chile por la recolección de Derechos de Autor en esos países.

Con respecto al punto 5 antes mencionado, me gustaría agregar sobre la falsa percepción de que la música chilena no es buena o que las bandas nacionales están a años luz de las extranjeras. Si esto fuera así, no existirán bandas invitadas a festivales como SXSW o Vive Latino, que desde hace años tienen bandas chilenas entre sus líneas. ¿Cómo es posible que un programador de un festival internacional de primer nivel pueda encontrar bandas chilenas que cumplen con todos los requisitos para participar, pero los editores de contenido de las radios chilenas no encuentren nada? Es claro que el editor tendrá que hacer un mejor trabajo, ya que hoy solo pone lo que le llega por canales directos desde Universal o Warner, dejando que su trabajo sea solamente un “copiar y pegar” desde los sellos multinacionales.

Un párrafo aparte merece la campaña de ARCHI en contra de esta ley, ya que me parece de suma gravedad que el cuerpo que rige a todas las radios de Chile, la asociación que toma decisiones y cuida los intereses no sólo de las radios sino que también de los oyentes, sea el mismo que gasta $1.500 Millones de pesos para poner una campaña en contra de este tema. En el fondo, es un monopolio con todas sus letras, que las autoridades aún no se percatan. ARCHI es juez, parte y jurado de este tema haciendo incluso de este problema una falta ética profunda.

Como conclusión podemos decir que son muchos los puntos a favor que implica esta ley, eso si, es solo un punta píe inicial ya que el 20% es poco. Las repercusiones a largo plazo que implica esta ley son totalmente positivas a todo el circulo que mueve la industria musical, incluso las radios, que son las mismas que están en contra. Me gustaría que esta discusión no se redujera a simples frases como que es una obligación o que es un falso nacionalismo. Es largo el camino entre que se dicte la ley y las radios la pongan en practica, y aún más largo para que aumente la cuota y se puedan ver los efectos mencionados previamente. Todos debemos remar hacia el mismo lado ya que el fin de esto es generar un mejor país en todo ámbito, desde lo financiero hasta lo cultural.

 

Si deseas averiguar más, te recomiendo el siguiente post: El Verdadero Negocio de las Radios

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